Viene la familia a visitarte, no sabes que preparar, entras a internet, hay miles de páginas que ofrecen recetas fáciles de pollo, no hay como equivocarse. Compras pollo, lo condimentas, lo metes al horno y te sientas a esperar. Luego lo típico ensalada y papas para acompañar, pero algo no está bien. La piel esta suave como un chicle, aun si parece quemada, las pechugas secas y sin sabor, las piernas flemosas, se suponía que era simple, pero que salió mal?

Aquí te presentamos algunos consejos:

  • El sabor viene del condimento, idealmente sal y pimienta debería ser suficiente para que el pollo quede sabroso, pero existen varias especias que puedes poner, por ejemplo: paprika, ajo, cebolla en polvo, chile o ají, etc. Solo asegúrate de no ponerle todas.
  • Debes sazonar el pollo por todas partes.
  • El jugo de limón o de naranja es perfecto para darle un sabor cítrico balanceado. Una excelente idea es poner dentro del pollo, limones cortados a la mitad, cebollas y pimentones, al cocinarse desprenderán ese delicioso jugo con el cual se cocinara el pollo.
  • Un truco super importante, es dejar reposar el pollo sazonado por lo menos 2 horas antes de ponerlo al horno, de esta manera, la carne blanca absorberá los sabores.
  • Coloca mantequilla bajo la piel, mejor si esta aromatizada con hierbas, limón, especias, etc. la piel debe quedar en su lugar después bien sellada, esto dará jugosidad y un extraordinario sabor a las pechugas para que al derretirse con el calor del horno, la carne quede jugosa.
  • Para conseguir una piel crujiente se recomienda no salar el pollo por fuera pero si por dentro, porque la sal retiene la humedad y hará que la piel este cocida pero chiclosa. También es recomendable usar el grill para dorar el pollo.
  • No metas el pollo en horno frio, precalienta el horno a 180 o 200 grados centígrados, coloca el pollo de costado en una fuente, hornéalo 15 minutos, luego debes acomodarlo del otro lado también 15 minutos, esto para sellar la piel. Posteriormente coloca el pollo con las pechugas hacia arriba y ásalo 10 minutos más, y luego 8 minutos más con la pechuga hacia abajo.
  • El tiempo para hornear un pollo depende del tamaño, y será entre 1 a 2 horas.
  • Es conveniente poner algo de líquido en la bandeja del pollo pero no demasiado, porque entonces tendrás un pollo hervido pero no asado.
  • Con el jugo resultante del pollo, podemos hacer una salsa, agregando un poco de agua o vino, jugo de naranja o soya y para espesar un poco de maicena previamente diluida.

Esperamos que estos sencillos trucos te hayan servido, el asunto está en innovar y seguir intentando hasta que te salga bien.